miércoles, 15 de octubre de 2008

Dolor de amar


....tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque la noche pase y yo te tenga
y no.


¿A quién no le corre un susurro por el alma al leer estos versos?
Un susurro... un leve hormigueo que recorre los sentidos y llega a lo mas hondo y te arranca un suspiro, un suspiro que no sabes de donde sale, pero que ahí está...
¿Qué tiene el amor que cuando mas cruel es mas sabroso? Así dicen en una zarzuela y tienen razón. ¿Quién no ha tenido ese amor que te hizo o te hace sufrir? Que te llena de ansiedad, que te deja sin respiración, que te agarrota los músculos y te atraviesa sin piedad y al mismo tiempo te llena de gozo, de ilusión, de ganas de vivir, de pasión y hasta de locura.
Hoy me decía un amigo "a veces no consigo soñar porque la ansiedad es mas fuerte". Creo que nunca oí una definición del amor tan hermosa. Querer soñar con ese amor que sientes y notar que la ansiedad por él te quita el sentido... Os digo una cosa, quien no ha sentido el amor así, realmente no ha sentido el amor...
Mi amigo siguió hablándome y me dijo aún mas, mucho mas, con pasión, con desesperación.... "Me jode esta tensión que llevo encima, me jode llorar por nada, me jode sentir esta angustia, me jode soñar y no saber como soñar, me jode necesitar...." Sinceramente, pienso que ni Benedetti, al que venero, fue capaz de hablar del amor así. El preguntaba si lo comprendía. ¿Vosotros lo comprendéis? Sentir pena si no es así. Si, yo lo comprendo, claro que lo comprendo.
Otro amigo me habló un día de las anfetaminas y endorfinas que crea el cuerpo por si mismo en momentos determinados y yo le decía, medio en broma, que quería ser siempre anfetamínica. Y es así. Quiero sentir en mi piel, en toda mi piel, ese amor que me mantenga viva, que mantenga todos los nervios de mi cuerpo vibrantes como cuerdas de violín....
También me dijo otro amigo que eso se deja de sentir, que llegado a un punto de la vida el amor no se siente así... Y yo me niego a ello, me niego profunda y rotundamente. Quiero sentir y vibrar hasta el último día de mi vida.........................
Y quizá por ello estoy sola.... Quizá.....
Os dejo con Benedetti.... El poema completo, "Corazón coraza", que siempre consigue estremecer mi cuerpo
Corazón coraza
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque la noche pase y yo te tenga
y no.

lunes, 13 de octubre de 2008

Porque yo lo valgo...¡nunca más!


Un día decides mandar el pesimismo a freir espárragos y él no te hace ni pizca de caso y cuando te despiertas al día siguiente, resulta que lo tienes instalado otra vez en tu casa. Y durante unas horas te dedicas de nuevo a escucharlo y hasta vas afirmando con la cabeza a todas las cosas que se le ocurren y poco a poco parece que de nuevo quiere reafirmar su sitio en tu vida y notas como se va escurriendo por tu tiempo de esa forma rastrera y serpenteante que tiene por costumbre. A punto de aceptar su inevitable presencia y empujada por sus sibilinas palabras, decides hacer una llamada y la haces como él te dice, con angustia, con miedo y notando como intenta estrujarte la boca del estómago y aplastarte el pecho hasta el ahogo... Y no se equivocó, no. La llamada es tan frustrante como te anunció, tan deprimente como te contó y tan profundamente decepcionante como te repitió hasta la saciedad...
Pero D. Pesimismo no contó con Dª Rabia. Ahí le fallaron los cálculos. En su negatividad se olvidó del poder del despecho y la altivez de tu fuerza.... Y perdió. No tuvo mas remedio que irse, como siempre, con la cabeza baja y mascullando tu ingratitud.
Porque el despecho, amigas y amigos míos, no es bueno en si, pero te da una vitalidad que es la bomba. En principio ya te hace levantar la cabeza en vez de tener arrastrándola por los suelos, luego enciende tu mirada en lugar de esa cosa apagada y amorfa que era hacía solo unos instantes y, por último, te levanta del asiento bien derecha y bien apoyada en los pies y no como estabas, tendida, rendida, arrastrada... El despecho muchas veces es un buen comienzo para largar de tu vida el pesimismo, os aseguro que es una verdad irrefutable.
Y luego estás tú misma (o tú mismo) y tu propia fuerza. Y una vez que estás firme sobre tus pies, con los puños apretados de rabia contenida, entonces... te mides, te calculas y repasas y aprecias lo que eres y sopesas lo que vales. Y te sientes mas firme, mas alta, mas fuerte. Y descansas los puños pero afianzas mas los pies. Y levantas con altivez el mentón y la mirada.
Y la altivez tampoco es buena en si, pero hay momentos en que te regala el orgullo de tí misma, de ser y sentirte como eres y es capaz de llevarte hacia un espejo y conseguir que te contemples y te digas: "Tú vales, vales mucho, mírate bien, ahí estás, con toda tu fuerza y tu coraje, mírate bien, no dejarás que te dañen, no conseguirán dañarte nunca más, nunca más... ¡¡Porque yo lo valgo, nunca más!!"
Y Benedetti...
Yo no te pido
Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
solo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.
Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tu quieras
las palomas que suelo mirar.
De lo pasado no lo voy a negar
el futuro algún día llegara
y del presente
que le importa a la gente
si es que siempre van a hablar.
Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas no te niegues
no hables por hablar.
Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
solo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.


domingo, 12 de octubre de 2008

Adiós, pesado y cargante pesimismo


Ya estoy harta. Ya está bien. Eres pesado, agobiante, absorbente, inútil y panzón. Y no te aguanto mas.

Te he desechado muchas veces y tú siempre vuelves a por tu ración. Se acabó. No te soporto ya. No te quiero en mi vida, déjame en paz.

Estoy harta de tus males, de tus penas, de tus cansancios, de tus ojos siempre tristes y llenos de lágrimas, de tus suspiros y de tus miradas lánguidas.

No te quiero mas tiempo pegado a mi. Llegas y parece que me quieres chupar hasta la sangre. Te soporto un tiempo y tú te crees que es ya para toda la vida. Ya se, ya se que parte de la culpa es mía; si no te tratara bien ya no vendrías mas, eso lo se. Pero ahora se acabó, de una vez y por todas. Sigue tu camino, busca otra persona, pero no vuelvas mas porque ya no pienso hacerte caso.

Te echo, te largo de mi vida. Desaparece y olvídate del camino hacia mi. Si vuelves solo recibirás manotazos y desprecios. Ya lo sabes. Vete. Vete... Y no vuelvas jamás




CHAU PESIMISMO (M. Benedetti)

Ya sos mayor de edad

tengo que despedirte

pesimismo

años que te preparo el desayuno

que vigilo tu tos de mal agüero

y te tomo la fiebre

que trato de narrarte pormenores

del pasado mediato

convencerte de que en el fondo somos

gallardos y leales

y también que al mal tiempo buena cara

pero como si nada

seguís malhumorado arisco e insociable

y te repantigás en la avería

como si fuese una butaca pullman

se te ve la fruición por el malogro

tu viejo idilio con la mala sombra

tu manía de orar junto a las ruinas

tu goce ante el desastre inesperado

claro que voy a despedirte

no sé por qué no lo hice antes

será porque tenés tu propio método

de hacerte necesario

y a uno lo deja triste tu tristeza

amargo tu amargura

alarmista tu alarma

ya sé vas a decirme no hay motivos

para la euforia y las celebraciones

y claro cuandonó tenés razón

pero es tan boba tu razón tan obvia

tan remendada y remedada

tan igualita al pálpito

que enseguida se vuelve sinrazón

ya sos mayor de edad

chau pesimismo
y por favor andate despacito

sin despertar al monstruo

De vuelta con el otoño


Comienza el otoño y ya es hora de recomenzar esta comunicación que mantengo con todos los que os paráis a leer mis pensamientos, mis ideas....

Comienza el otoño y continuan los cambios surgidos al calor del verano en todas sus vertientes. ¿Realmente continuan o son nuevos cambios de otros anteriores? No me he parado todavía a analizarlo detenidamente. A veces pienso que todo es una continuación, un poco mas de lo mismo y otras que son nuevas vertientes; pero estas nuevas vertientes también pueden ser bifurcaciones de otras conocidas. Siempre se compara la vida con un largo camino que hay que recorrer se quiera que no se quiera, un camino que sabes cuando empieza pero no cuando se acaba. Vale, aceptaré esa definición porque es lo suficientemente descriptiva como para verla con claridad.

Un camino....

Este verano he caminado por sendas desconocidas pero soñadas con la vehemencia de la adolescencia. Ahora, con medio siglo de recorrido en mis pies, he caminado los senderos de los sueños casi olvidados, he surcado senderos de plata sobre la mar y manejé el timón junto al capitán de mi barco; contemplé la tierra mecida por las olas y mecida por ellas dormí mi sueño...

Pero el verano ha acabado y los árboles ya tienen sus hojas doradas y cubren con ellas los caminos y los sueños. Ahora toca caminar por senderos dorados que no se mecen, pero crujen bajo los pies con un sonido suave de caricia de anochecer. A veces me niego a reconocer el sonido, quiero volver a dormir mi sueño. Pero es inútil. El otoño ha llegado y el camino ha cambiado. Y cuesta acostumbrar los pasos a los nuevos sonidos, a los nuevos roces, a los nuevos murmullos. Cuesta adaptar el paso al nuevo sendero, algo dentro grita por los sueños dormidos y por fin vividos... y ya casi olvidados. Casi....

Pero hoy he decidido acoger el otoño en mis brazos. He decidido.... ¿Realmente lo he decidido?